Un niño con el síndrome de Down tiene el mismo valor que un Newton o un Kant

¿Y que te creías, que no era así?.

Lo digo porque esta es una una afirmación que, según nos cuenta  Oriol Domingo, periodista de La Vanguardia [leer noticia], aparece en el diálogo entre un creyente (el cardenal Philippe Barbarin) y un agnóstico (el filosofo y ex ministro Luc Ferry) en el libro “¿Quin futur per al cristianisme?” (Fragmenta Editorial), a mi siempre me ha parecido obvia.

Vamos que no hace falta mucha materia gris para entenderlo como evidente. Y esto desde que tengo uso de razón, hace muchos años.

Supongo que aunque obvia  todavía hay que encontrarle sentido desde  “yoquesequepuntodevista” , pero alguno será, digo yo, cuando da para un libro y tienen pinta de los sesudos.

Me quedo con la última frase del artículo al hablar de “la dignidad del enfermo, del discapacitado, del débil, del sufriente”  afirmando que “es una extraordinaria contribución para la humanidad. Tan decisiva, como mínimo, como las aportaciones de Newton y de Kant”.

En fin que quería compartir este artículo con vosotros y que ha llamado poderosamente mi atención.

Rafa

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